CULTURILLA MILITAR. H&K G36 E

CULTURILLA MILITAR. H&K G36 E
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En esta nueva edición de Culturilla Militar les quiero hablar acerca del fusil de asalto que tenemos en dotación en nuestros ejércitos, el H&K G36 E.

No voy a describir las características técnicas, quién es el fabricante o en qué año entró en servicio. Lo que pretendo es que con sólo leer este artículo el usuario del arma sea capaz de poner el arma a tiro, ya sea haciendo una homogeneización (menos precisa) o una puesta a cero.

No, no me he equivocado al nombrar por separado los dos términos que he usado para poner el arma a tiro. La realidad es que es un error que cometemos la mayoría, se suelen utilizar ambos términos para referirnos a lo mismo y no lo es. Es por ello que voy a explicar que es la homogeneización y cómo se hace. A continuación, haré lo mismo con la puesta a cero. Antes les mostraré gráficamente algunos términos básicos de balística y cuál es la parábola que hace el proyectil durante su vuelo. Esto me ayudará a explicarme mejor.

Línea de miras: Es la línea recta que sale del ojo con el que se apunta, pasa por los elementos de puntería y termina en el objetivo.

Línea de tiro: Es la línea que prolonga el cañón, es decir, donde apunta realmente el cañón.

Trayectoria: El recorrido que efectúa el proyectil en su vuelo hacia el objetivo.

Ordenada máxima: La altura máxima de la trayectoria con respecto a la línea de miras.

Primer cero: Donde se cruza la línea de miras, la trayectoria y la línea de tiro.

Segundo cero: Donde se cruza por segunda vez la línea de miras con la trayectoria, pero no con la línea de tiro.

En las dianas de la parte inferior hay un aspa roja que representa el impacto del proyectil a las tres distancias correspondientes. Como podemos observar a 50 y a 200 metros la bala impactará donde estamos apuntando porque coincide con el primer y segundo cero. Sin embargo, a 100 metros el impacto quedará aproximadamente 5 centímetros alto debido a que la trayectoria está por encima de la línea de miras a esa distancia. En un futuro explicaré como los Sniper “juegan” con los ceros para sacar el máximo rendimiento de su arma sin necesidad de tener que corregir en torretas o apuntar su arma a una zona distinta del objetivo. Estoy seguro de que a muchos cazadores les vendrá de perlas.

Una vez entendido todo lo anterior toca explicar la diferencia entre homogeneizar y la puesta a cero.

Homogeneizar es hacer coincidir la línea de miras con la línea de tiro o trayectoria a una distancia determinada. Es una aproximación a la puesta a cero, pero nunca será tan precisa como una puesta a cero. Para ello se utiliza el colimador láser, los cuales hay de diferentes tipos.

El proceso para realizar la homogeneización es el mismo con un tipo u otro. Lo primero que hay que tener en cuenta es la distancia a la que se va hacer.
¿Se podría hacer a 50 metros coincidiendo con el primer cero? Por supuesto, pero es una pérdida de tiempo en idas y venidas por no mencionar que el láser no se ve a 50 metros y necesitaría un telescopio auxiliar.

Conociendo la distancia que hay entre la línea de miras y la línea de tiro se puede hacer a una distancia más cómoda. Por ejemplo, a 10 metros dicha distancia es de 6 centímetros.

Con esta información se puede crear una plantilla en un folio como la que muestro a continuación.

El proceso sería el siguiente:

  • Asegurar el arma en un banco para que no se mueva apuntando a una pared a 10 metros de distancia.
  • Encender el láser y pegar el folio sobre la pared haciendo coincidir el láser con el círculo del folio.
  • Nota: Si se coloca el folio antes de encender el láser resulta más difícil hacerlo coincidir con el círculo, ya que habría que mover el banco donde está sujeta el arma.
  • Volver al arma y mirando por el visor llevar el centro de la mira a la cruz del folio mediante los tornillos de ajuste en alcance y deriva, con la precaución de que el láser permanezca sobre el círculo.

 

Para los que no disponen de láser hay un método más rudimentario pero que si se hace bien es igualmente eficaz, es comúnmente conocido como cero directo:

  1. Desmontar el cierre y plegar la culata para poder ver a través del cañón.
  2. Fijar el arma de tal modo que mirando por el cañón se vea la diana centrada sobre el mismo a unos 50 o 100 metros.
  3. De igual modo que en el método anterior se debe ajustar el visor al centro de la diana sin que se mueva el arma.

Homogeneizar no garantiza bajo ningún concepto que al disparar el impacto esté en el centro de la diana. Lo que sí garantiza es que al menos toquemos la diana y no se desperdicie munición intentando averiguar dónde están quedando los impactos. El proceso de homogeneización finaliza sin haber disparado ni un solo tiro, la puesta a cero comienza con el primer disparo.


La puesta a cero es la operación que se realiza después de la homogeneización, consiste en llevar el centro de impactos a la zona deseada. También corrige aquellos errores sistemáticos del arma, munición o tirador. Estos errores impiden la coincidencia entre el punto apuntado y el del impacto del proyectil. Hay muchos factores que influyen en una puesta cero, como pueden ser el cañón, el lote y tipo de munición, las condiciones atmosféricas (temperatura, presión atmosférica, altitud…) o el propio tirador.


No existen dos cañones iguales, su estriado es como las huellas dactilares de una persona. Es por ello que cuando se comete un crimen la policía puede averiguar de que arma salió el proyectil. Eso no lo tiene en cuenta el láser.


De igual modo el láser tampoco tiene en cuenta el tipo de munición que se está utilizando y dependiendo de ésta el proyectil puede impactar más alto o más bajo debido a la velocidad en boca, entre otros factores.


Lo mismo ocurre con la temperatura, aun disparando con la misma munición si hay una variación de temperatura considerable el proyectil tendrá una mayor o menor velocidad en boca, lo que se traduce en un punto de impacto distinto.
La puesta a cero se ha de hacer siempre que se cambie de arma, se desmonte el cañón o el visor, por un cambio de munición o lote, cambio de climatología o simplemente porque el tirador no esté seguro y desee hacerlo. Normalmente se hace a 100 metros de distancia y en las mejores condiciones posibles.


Para facilitar la operación de la puesta a cero con el G36 disponemos del llamado “blanco Hurón”. Está diseñado para que disparando a 100 metros se obtengan los ceros a 50 y 200 metros, como muestro en la primera imagen.

El tirador debe disparar a 100 metros apuntando al centro de la “T”, el grosor de ésta coincide con el grosor de la cruz del visor a 100 metros. Recuerdo que la trayectoria a 100 metros está a unos 5 centímetros por encima de la línea de miras, es por ello que los impactos deben quedar en el círculo que está encima de la “T”. Cada cuadradito coincide con una marca en los tornillos de ajuste del visor. Para desplazar el centro de impactos el tirador debe contar los cuadrados hasta llegar al círculo y trasladar ese número de cuadrados a número de marcas en los tornillos de ajuste.

Yo personalmente con mis alumnos prefiero usar éste otro tipo de blanco a 50 metros, el resultado es el mismo y conlleva mucho menos tiempo en idas y venidas a comprobar los resultados.

Por último, os quiero mostrar una imagen del retículo en la que viene una pequeña descripción de para qué es cada marca.