LA RECARGA

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Hola todos, hoy vamos a comentar algo que ya sabéis muchos de vosotros, pero hay otros muchos que cuando nos veis recoger las vainas usadas por el suelo, como si fuéramos chatarreros, nos miráis como si estuviéramos, poco menos, que locos. Ya que pensáis que, por ahorrarnos unos euros, nos pasamos un rato largo doblando el espinazo para recoger unas vainas del 9 mm o del 32. O bien guardando las vainas de nuestros rifles sin que se nos despiste una. Nada más lejos de la realidad. Si lo que quieres es ahorrarte unos eurillos, ni se te ocurra recargar porque no lo vas a conseguir a no ser que tires muchos miles de tiros, todo lo contrario, quizás sale más caro que la munición comercial. Mejor dicho, es más caro, necesitas bastante infraestructura, dedicarle tiempo y comprar los consumibles, además de pagar un curso. Así que el aspecto económico no es el fin último de la recarga.

El principal objetivo es la optimización de la munición, para que se comporte como se tiene que comportar, y para ello debes hacer la munición que vaya mejor a tu arma. Todas son diferentes y todas tienen algo que las distingue, se puede decir que cada pistola, revolver, rifle… son únicos. Aunque sean de la misma marca, incluso del mismo modelo, todas tienen algo que es diferente a otras… aunque sea por poco. Y el fin último de la recarga, es conseguir esa munición, que va bien con tu arma y hace que disfrutes de cada disparo. Para así conseguir la perfección.

Aunque la mecánica es la misma, hay diferencias muy grandes en cuanto a recargar arma corta o arma larga. Esto es debido, sobre todo, a una diferencia esencial: la distancia a la que vamos a disparar. Mientras que con el arma corta como norma general dispararemos a 25m, con el arma larga lo haremos a distancias mucho más largas, tanto para el tiro deportivo como para la caza. Todavía no hasta el infinito, pero si a distancias que hace no tanto, nos parecían inalcanzable para un arma. Con lo que la precisión en la recarga en estas segundas se busca alcanzar la máxima precisión que seamos capaces de conseguir. Con esto no quiere decir que recargar arma corta no haya que ser preciso.

De lo que se trata al final es de que la munición sea lo más constante posible, haciendo los cartuchos lo más uniformes posible, para que cada disparo sea exactamente igual que el anterior y que el siguiente, cumpliendo así con su cometido: dar siempre en el objetivo, sin darnos problemas de alimentación, ni de interrupciones.
Este es el espíritu de la recarga: conseguir la excelencia a la hora de disparar.

 

¿Qué hay que hacer para recargar?

En primer lugar, hacer un curso que te habilite para poder fabricar tus cartuchos.
Una vez superado el curso, con tu certificado en la mano, hay que ir a la Intervención de Armas y solicitar tu habilitación para recargar, ahí es donde te solicitaran que tengas un armero homologado para poder guardar la pólvora y los pistones que vayas necesitando para fabricar tus cartuchos. Te pedirán también que tengas una prensa homologada. No sirve cualquier prensa, tiene que ser homologada, por lo que si no tienes “sus papeles con la última homologación” no te va a servir.

Una vez que ya tenemos todo el papeleo necesario, pues a darle a la manivela.

Necesitaremos varios elementos: las vainas, pistones, la pólvora y los proyectiles. Y una cosa que no se nos puede olvidar, los Dies (Matrices que colocaremos en la prensa, apropiadas para cada calibre).

Una vez que ya tenemos todo lo necesario y como en el curso ya nos han enseñado los rudimentos para recargar, empezamos a ello. No os desaniméis, al principio no todo sale bien, porque, aunque no es un proceso complicado, tiene “sus cosillas”. Pero os aseguro que con el tiempo iremos sacando cartuchos cada vez mejores.

EL EQUIPO

Como todo en esta vida, cuando llegamos al momento de comprar el equipo para recargar nos entraran las dudas; seguro que algún compañero del club ya os ha informado de que la prensa que tiene que es una maravilla y os ha hablado sobre otra que no vale para nada… descubrirás que, en este mundillo, cada cual tiene sus experiencias y sus preferencias.

Según vayas a recargar un tipo de munición u otra, necesitaras una prensa mono estación o una progresiva, también tiene la culpa de esta decisión el presupuesto de cada uno.
Con los Dies pasa exactamente lo mismo, pero si queréis un consejo: las matrices suelen comprarse una sola vez si son buenas y dos si no lo son. Asi que merece la pena rascarse un poco más el bolsillo y comprarlas lo mejor que nos podamos permitir.

Cuando lleguéis a este paso comprenderéis por qué no sale tan barato lo de “hacerte tus balas”.

CONSUMIBLES

Son necesarias cuatro cosas: vainas, pistones, pólvora y puntas.

Las vainas pueden comprarse o bien reciclar las usadas.

Los pistones y la pólvora se comprarán con el permiso que os da la Guardia Civil habitándoos para recargar.

Las puntas las podéis comprar o fundirlas vosotros mismos.
Este articulo no tiene por objeto meternos en harina con la recarga, en sucesivos números iremos entrando en materia más detenidamente, viendo más en profundidad la recarga de arma corta y arma larga, así como las distintas pólvoras y pistones que deberemos usar para cada cosa.

Lo que si os pedimos es extremar la prudencia. Estamos jugando con fuego, y aunque todos creemos que lo hacemos todo bien, alguna vez nos equivocamos TODOS. Siempre mucha precaución y si tenemos alguna duda en algún cartucho de los que fabricamos, desecharlo para proceder desmontarlo, es mejor volver a empezar que disparar un cartucho con doble carga, o sin carga. Bueno en fin mucho cuidado siempre. No miedo solo respeto.

UN SALUDO A TODOS.

 

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